Acerca de las Memorias de Trigueros

Reproducimos aquí el Apendix Iº. del libro del erudito triguereño Miguel Ignacio Quintero titulado “La Beturia Vindicada”, en clara referencia latina a parte de lo que es hoy provincia de Huelva, y publicado en Sevilla en el año 1794. El autor responde a una serie de afirmaciones vertidas por el licenciado D. Juan Agustín de Mora Negro y Garrocho en su obra “Huelva Ilustrada” en las que asegura que no es probable que el llamado Cortijo de Pedro Caro o Cano sea la actual villa de Trigueros, como trata de hacer ver el mencionado licenciado.

1.- El autor de libro Huelva Ilustrada impreso en Sevilla a nombre de D. Juan de Mora y Negro trae a la Pág. 27 la inscripción del célebre mármol de Trigueros.., pero la pone incompleta sin el renglón de la dedicación, citando a Caro en sus Adiciones para ésta que él llama variedad. Esta memoria es allí inoportuna, tratándose de ilustrar a Huelva, con quien jamás tuvo relación alguna, como lo es la que hace el mismo autor de esta última Villa a la Pág. 53 y 54 de su obra citada, donde escribe haberse llamado Trigueros el año 1304 Cortijo de Pedro Cano o Caro, como la Aldea Pintada que caía por allí mismo, siendo notableque aún padeció equivocación en la distancia que media entre Trigueros y Huelva, poniendo dos leguas (pag.26) donde todos sabemos que son tres regulares. Absolvemos no obstante a este escritor de todos sus errores topográficos, en cuanto nos persuadimos de haberlos cometido de intención; pero no podemos excusar avisarlos al público con las razones que prueban el desconcierto expresado.

2.-Es cosa extraña que habiendo el Ilustrador de Huelva puesto todos sus conatos en investigar cuantos pleitos ha seguido el Cabildo de su Patria sobre pastos y cortas de leña y madera, con los pueblos convecinos, no hubiese hecho mención de uno acaso el más antiguo, de que se conserva Actas en el Archivo público de la Villa de Trigueros, seguido con las Villas de Niebla y la mencionada de Trigueros, en cual se substanció a favor de estas dichas villas, pronunciada sentencia por el Alcalde que se decía ser de la Aduana de Huelva Juan Marín de Zarpa, cuyo tenor es como sigue: “Fallo que el dicho Don Samuel que non ha por que llevar servicio ni montazgo del dicho Concejo de Niebla, ni de los sus Lugares de Término, ni de sus Vecinos, ni de los Pastores que guardaban sus ganados, e por mi sentencia pronunciolo así e los do por quito de la dicha demanda. Dada fue esta sentencia en haz de las partes en tres días de Junio era de 1397 años”. (Corresponde al 1359 de Christo).

3.- Para este pleito otorgó su poder el Cabildo de Niebla a Pedro Muñoz e Pedro Muñoz vecinos de Niebla, y Diego García vecino de Trigueros, su fecha en Niebla a 22 días de Mayo Era 1397 (año 1359) cuya copia omitimos poner aquí por no ser molesto sin utilidad conocida. Pero advertimos como cosa notable a nuestro propósito que tratándose en dicho pleito de un interés común a todos los lugares sujetos a Niebla, sólo parecen en el Procuradores de esta Villa y de Trigueros en representación de todos los demás, acreditándose por este hecho que en 1359 era Trigueros para la Capital de una consideración superior a los otros Lugares comprendidos en su jurisdicción, que son los 16 que ahora componen el Condado de aquel título.

4.- En calificación de su derecho presentaron Niebla y Trigueros un Privilegio del Rey D. Alfonso (dicen los procuradores en la respuesta a su demanda) que Dios perdone que ganó a Niebla e a Guelva, en que fuesen ambas esta Villas una hermandad y que padeciesen las yervas y que bebiesen las aguas. Este Privilegio es de la Era 1305, año 1267. Infiérese pues que en este año existía Trigueros con este mismo nombre, y por consiguiente no es verdad que en 1304 fuese Trigueros el Cortijo de Pedro Cano o Caro, como la Aldea Pintada que caía por allí mismo, como escribió el Ilustrador de Huelba, quien tuvo la inadvertencia de tomar la Era por año de Christo.

5.- Pero todavía se descubre más su equivocación si examinamos el Privilegio de términos concedidos a Huelba en la misma Era 1305 por el referido Sr. D. Alonso el Sabio, donde se expresan los sitios del Cortijo, no de Pedro Cano, que es otro engaño del autor, sino de Pedro Juan, y la Aldea Pintada como unas señales tan ciertas y terminantes, que no puede dejar de advertir la distancia y diversidad de los tres lugares quien no ignore hasta los elementos de la escritura, pues basta saber leer para distinguir la diferencia tan notable que ofrecen las cláusulas del Privilegio al mencionar el Cortijo y la Aldea, cuyos sitios se hayan distantes de Trigueros, el primero media legua, y el segundo dos muy largas.

6.- Respectivamente a la Aldea Pintada dice así el Privilegio mencionado que se dio en Sevilla, viernes 8 días andados del mes de Abril en Era de mil e trescientos e cinco años (corresponden al 1267) “E de este mojón como ba a otro mojón que está asomante de como vierten las aguas al río de Anicoba, e de este mojón como va el valle aiuso fasta o da en el río de Anicoba o se aíunta el arroyo que viene de la carretera de la Aldea Pintada en este río de Anicoba”. He aquí la Aldea Pintada. Cuantos arroyos entran en la Anicoba desde sus fuentes hasta que muere en el río Tinto por la banda opuesta a Moguer, todos nacen en la banda boreal de su corriente: tres son de ellos los más conocidos, a saber: el Bayuelo, el de Caldereras, y el río o arroyo del Puerco: cualquiera de ellos que sea el de que habla el Privilegio dista en su origen dos leguas de Trigueros, cuya situación es media legua el mediodía y levante de la Anicoba. Diciendo pues el Privilegio que el arroyo de que allí se trata viene de la carrera o camino de la Aldea Pintada, se sigue que ésta caía por arriba de donde aquel empezaba a correr, y, según esta cuenta, distaba la Aldea del sitio a correr, y , según esta cuenta, distaba la Aldea del sitio de Trigueros más de dos leguas por su parte boreal.

7.- Vuelve el Privilegio a hacer mención de la Aldea Pintada, juntando allí la memoria del Cortijo de Pedro Juan por estas palabras: “é de este mojón como ba a Anicoba arriba fasta que llega a un mojón que está sobre el Puerto del Camino que viene de Niebla e atraviesa a Anicoba e va a Gibraleón, e de este mojón como atraviesa por el campo e va derechamente a mojón cubierto al que esté sobre el Azeña Copera, que fizo Pedro Juan vecino de Niebla que es sobre el Cortijo, e de este mojón va Anicoba arriba fasta el mojón primero que es o se ayunta el arroyo que viene de la carrera de la Aldea Pintada en el río de Anicoba que departe los términos entre Niebla y Gibraleón”.

8.- Esta relación acredita que el Cortijo anunciado se hallaba en la Anicoba por la banda del mediodía. Porque partiendo la línea divisoria de los términos del mojón levantado por el Puerto Camino (que viniendo de Niebla a Gibraleón pasa por medio de Trigueros que está situado casi un cuarto de legua al levante de dicho Puerto) corre por el campo hasta llegar a la Azaña Copera (que conforme a la mención de la Ley de Partida) era un molino de batán, o, como allí se dice, (de pisar paños) la cual se hallaba en Anicoba, así porque antes, esto es, en cuanto discurre la Anicoba en la banda donde cae Trigueros, no hay agua para el uso de la máquina, como por lo que expresamente se dice en la cláusula, sobre que desde la Azeña arrancaba la línea Anicoba arriba, cuya expresión no permite otra inteligencia, como ni menos acerca del Cortijo, pues estando el Batán sobre éste y en la Anicoba, es lo mismo que decir que ambos se hallaban en la Anicoba pero el Cortijo por debajo del Batán.

Item. Terminándose el derrotero que llevaban los demarcadores del Privilegio en el punto en que se ayunta el arroyo que viene de la carrera de la Aldea Pintada en el río Anicoba que departe los términos entre Niebla y Gibraleón, se descubre por esta nota que el arroyo expresado es el primero de los tres que nombramos arriba; a saber, el Bayuelo, y por consiguiente siguiendo el curso de sus aguas venía a estar la Aldea Pintada sobre el sitio que llaman Cabezas de los Pinos por arriba de Veas y dos leguas al norte de Trigueros, distancia real y conocida hasta por los pastores; pero que se ocultó no obstante a la sagacidad de nuestro Ilustrador, cuya diligencia se alcanzó a discurrir la diferencia de unos puntos tan distantes, ni a distinguir la que se verifica entre el Cortijo a la Aldea, el Batán y un pueblo como Trigueros que en 1359, siguió pleito con Huelba, deduciendo a su favor un Privilegio dado por el mismo Rey que lo conquistó de los Moros, y de la misma fecha en que supone el Ilustrador no haber existido, o lo que es mayor desatino, lo identifica con el Cortijo y la Aldea, cuya distintas situaciones hemos individualizado en este Apendix con Documentos auténticos e irrefregables, como en el cuerpo de la obra lo hicimos manifestando con solidad razones la antigüedad recomendable de la Villa de Trigueros; añadiendo ahora que este nombre lo obtuvo o por imposición del Real Conquistador, o por el typo de las espigas enlazadas en un manojo de tres, y otro de dos ternos de panés, respectivos a dos de los quarteles de su excelente Escudo de Armas, en cuya orla alternan Castillos y Leones.

Revista de S. Antonio Abad. Ayuntamiento de Trigueros. 1985

Published in: on 8 agosto 2008 at 12:21 am  Dejar un comentario  

Respuesta del interrogatorio del Geógrafo de Su Majestad, D. Thomás Lopez, por D. Simón Rivero, Cura más Antiguo, Beneficiado y Vicario de la Villa de Trigueros y su partido. Año de 1.786.

En aquella parte de la Beturia que cae cerca del mar, a las faldas del Mariano por donde se inclina al Guadiana, en el sitio más pingüe de aquella región, entre lo agridulce del Tinto (propiedad específica de este río, de donde le vino el nombre del origen), aquí, pues, en este fértil llanazo, tiene su asiento la riquísima villa de Trigueros. Aunque Trigueros en rigor no es puerto de mar, porque dista una legua del agua salada, y por tanto no se frecuenta, su comercio marítimo (como consta en escrituras y despachos) se practicaba en lo más antiguo. Sin embargo aún no se ha perdido enteramente aquel ramo, pues en el día se embarca para Cádiz en término de esta villa, sobre el río Tinto, todos los frutos que produce su campiña, como son trigo, garbanzos, habas, paja, como asimismo tocino y almagra que producen muy especial las minas de su término.

–Nacen al Norte y Nordeste de Trigueros cinco arroyos, poco distantes unos de otros, que en todos tiempos riegan la campiña, amenizado sus riveras con copudos árboles, en que se hospedan sonoras aves con sus trinos que embelesan a los que por diversión visitan aquellos sitios. Fecundizan, con sus riegos, innumerables huertas de Trigueros, con que crían muchas sazonadas y para regalo de los naturales y forasteros.

–No puede negarse que el clima de esta villa es sanísimo y privilegiado entre todos los pueblos de la comarca, porque, estando descubierta la población a todos los vientos, se purifica del aire a que contribuye no poco el fuego de los hornos de losa y ladrillos que tiene circunvalado a trigueros, de modo que no hay lugar a la corrupción y se libran de todas las enfermedades contagiosas, así, en efecto, no hay éticos, tísicos, leprosos, como se experimenta, por ejemplo, en Huelva y sólo las enfermedades que, por lo común, se padecen son tercianas y tabardillos. Con quina y algunos medicamentos refrigerantes se recobra la salud. Tampoco hay opilaciones porque las aguas son muy singulares. Hay dos pozos de aguas medicinales. Uno al Norte con distancia de una legua del pueblo, que se llama Méndez, de una agua tan admirable que de ella usan los enfermos inapetentes e inmediatamente se les despierta la gana de comer, para lo cual la hacen llevar a Huelva, Beas y San Juan del Puerto. El otro se llama de Felipe, está al Sur, distante una legua de Trigueros, inmediato al Río Tinto, con la particularidad de crecer y menguar con el río, y sus aguas son para el mismo efecto que las de Méndez, aunque no tan delicadas.

–Hay cinco pozos de agua dulce y sabrosa en las inmediaciones del pueblo, con los que cada casa tiene para el uso ordinario. Hay dos cañerías: una inmediata al pueblo en el camino de Sevilla; abastece al ganado de labra y a todos los transitantes, porque Trigueros está en la carrera desde Ayamonte a aquella ciudad. Otra está en el propio camino, una milla del pueblo, muy abundante, que después abastece a los ganados de Trigueros, Beas y San Juan y a los transitantes; derraman tanta copia que se forma un buen arroyo que va al Río Tinto. La cañería, antiquísima. Otras dos antiguas se han descubierto ahora de agua muy singular.

–No hay en Trigueros actualmente más que una parroquia con la advocación del Señor San Antonio Abad que también es Patrono del pueblo. Tuvo antes de 1.755 cuatro torres en las cuatro esquinas, muy fuertes; pero arruinárense en 1º de Noviembre de dicho año por el formidable terremoto con que nos amenazó la Justicia Divina. Por esta razón misma, se demolió el antiquísimo castillo que tenía esta villa, y con igual número de torres, para la reedificación del pueblo. Hay hoy 32 sacerdotes y 8 clérigos de menores, e curas y 3 beneficios.

Hay un convento de Carmelitos Calzados. Estos fueron primero en el sitio del Carmen viejo, año 1.522. (…)

Otra casa religiosa hubo de los Padres Expulsados de la Compañía de Jesús, colegio que se fundó la víspera de San Juan Bautista del año 1.551.(…)

Hay una Ermita de San Roque inmediata al pueblo por la parte del monte, con fiesta dotada en ella el día del santo a 16 de agosto. Otra Ermita hay al Poniente dedicada a San Sebastián, apartada del pueblo como un tiro de pedrero, con fiestas dotada en ella el día 20 de Enero a que concurren ambos Cabildos. Eclesiástico y Secular, asistiendo a vísperas, misa y sermón. Sol medio día a distancia de media legua del pueblo está la Ermita del Espíritu Santo. Otras Ermitas hubo en lo antiguo, como de Consolación, S. Blas, Sto. Domingo, de que ya no ha quedado más que el nombre y el suelo.

– Tiene, en los sitios que señala el mapa, dos dehesas de encinas, alcornoques, lentisca, jara y monte bajo. La primera se llama Dehesilla y la segunda El Coto. Ambas caen al Nordeste de Trigueros tres cuartos de legua del pueblo.

– Trigueros, fue probable lugar de la antigua Conistorsis, porque el semblante de Trigueros no es hoy tan hermoso como el que tenía Conistorsis, pues habérselo desfigurado el tiempo, no obstante, en medio de sus viejas arrugas centellean aún algunos visos de su primera hermosura. Dura aún entero un templo de Gentiles. Dura la basa sobre que descansó el ídolo. Dura la inscripción de los que los costearon. Dura la noticia de su dedicación. Duran varias cañerías y duraría eternamente un hermoso y fuerte castillo si no lo hubieran demolido para la reedificación del pueblo después de 1.755. Se han descubierto innumerables sepulcros; se descubren infinidad de medallas; se sacó de los cimientos del castillo un raro idolillo de bronce. Y ¿para qué es cansarnos? No hay en Trigueros rincón que no respire ranciosa antigüedad.

– Las ciudades usaron de Armas para testificar su origen o aquel ramo en que más florecían. Las que hoy usa Trigueros, y son las que se figuran en el mapa adjunto, son un cuadro con tres divisiones: En el primero de la mano derecha del que mira, en campo de color rubio, hay cuatro espigas enlazadas por abajo, símbolo sin duda de la fecundidad de este término por todos cuatro vientos. En el de enmedio, en campo celeste, hay tres árboles arriba y tres abajo (en el original no aparecen árboles, porque está gastada la pintura). Dos de los dichos, uno enfrente de otro y el tercero abajo en medio de los dos. En el de la mano izquierda, seis cuarteles o cuadritos encarnados y seis listas doradas que los dividen. Esto parece significa que la villa se obligó a mantener a su costa alguna traba en ayuda del Rey, lo que parece favorece que todo el cuadro está orleado de castillos y leones con una corona grande encima, que el Rey agradecido le daría al aplicarlas a la Corona Real. Hay otras dos orlas travesadas que cada una dice Armas de Trigueros.

– Se recogen en esta villa las mayores cosechas de trigo, cebada, garbanzos, yeros, alverjones, maíz, vino y aceite. Tiene muchas huertas que producen muchas verduras y granadas, naranjas chinas, peras muy especiales y ciruelas. Pero la fruta más especial son las que se llaman albérchigas, muy delicadas y gustosas, que estando maduras se conservan muy poco por su delicadez. Se estiman mucho en Sevilla a donde se remiten todos los años, de regla y, para que lleguen buenas a aquella Ciudad, se recogen cuando están todavía recias.

– No hay en Trigueros manufacturas de paños y bayetas pero hay varios telares de lino y lana y se labran lienzos bastos, que llaman caseros, para ropa de la gente de trabajo, y mantas y faldas para el surtimiento de la labor. Hay hasta diez hornos de alfarero de losa basta y tres hornos de ladrillos de una masa y temple tan sazonado que se aprecian y prefieren a todos los otros en las obras de Cádiz. Había antes fábricas de cera y curtiduría de cordovanes y suelas de que se han encontrado los pilones en una de las tres plazas que se llama del Carmen y antes de las Tenerías.

– Aunque actualmente no hay ferias en esta villa, se sabe que la hubo con título de Consolación, pero se perdió el privilegio por la peste y huracanes y otros infortunios que ha padecido Trigueros y se archivó. La principal industria de esta villa es la agricultura y el comercio mediterráneo que sus vecinos hacen desde Ayamonte hasta Sevilla, conduciendo en cabalgaduras sus granos y frutos, como son trigo, habas, garbanzos y lana muy especial, en gran cantidad, por ser ovejas que se crían en este campo de buena casta. Proveen también a los referidos pueblos de losa y ladrillos que se llevan hasta Cádiz. No hay, en todo el mencionado territorio, pueblo de mayor número de mayorazgos y gruesos caudales. Abunda en toda especie de ganado como vacas, bueyes, ovejas, cabras, cerdos, yeguas, mulas y bestias menores.

–Tiene esta villa dos clases, una de gramática y otra de primeras letras: de la primera es el fundador su Ilustrísimo Ayuntamiento y la estableció en el Colegio de los expulsos a cargos de estos. De la segunda lo es el mismo fundador del Colegio. Ambos están bajo la protección Real. El método de enseñanza es el que exige la calidad de dichas facultades. Se dan por oposición, haciéndose para ello examen comparativo y los salarios se suministran por un Administrador que el Rey tiene en esta villa.

– Hay en Trigueros un hospital con título de Santa Brígida, San Antonio Abad y San Blas; es fundación antíquísima pues no consta por quién, ni cuando fue hecha. Está bien dotado de posesiones y se admiten en él a todo género de pobres, asistiéndoles con mucho aseo y decencia. Hay cuadras separadas con camas, en una los hombres, en otras mujeres y en otra sacerdotes.

Igualmente, tiene la obra pía de la Santa Misericordia, Casa de Niños Expósitos con rentas para criar los niños y asistirlos hasta la edad de siete años, que después se les busca destino. Es antiquísima, pues no se encuentra por quién, ni cuándo se fundó. Ambas obras pías costean también diferentes funciones al año y mantienen hospitalarios. En la Iglesia de la Santa Misericordia está fundado el Santo Orden de Servitas de María Santísima de los Dolores. En la Parroquial, las Hermandades del Santísimo Sacramento, la de la Virgen de la Concepción y la de las Animas. Y en la Iglesia de los Reverendos Padres Carmelitas, las de la Virgen del Carmen, Virgen de los Dolores y Santo Entierro de Cristo.

– Se olvidaba decir que esta villa es Caja de los Correos de Ayamonte, Beas, Huelva y San Juan del Puerto.

Revista de S. Antonio Abad. Ayuntamiento de Trigueros. 1984

Published in: on 3 agosto 2008 at 10:33 pm  Dejar un comentario  
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