Con la brevedad que exige un artículo de este tipo voy a esbozar cual fue el comportamiento electoral del municipio de Trigueros durante la II República española. Y ello con la esperanza de contribuir a un mejor conocimiento de la historia del pueblo, si bien en un aspecto muy puntual, pero sin duda significativo del comportamiento de las generaciones que nos han precedido.
Expresamente nos referimos a dos procesos electorales, las elecciones a Diputados de otoño de 1933, casi mediada la República y las del invierno de 1936, antesala del final de este sistema político. Empezamos con las elecciones de 1933 por se las que inauguran el sistema electoral republicano regulado legalmente en su totalidad. Aunque sea muy brevemente habrá que referirse a las características de este sistema electoral.

Se trataba de una legislación democratizadora, superadora del sistema electoral de la monarquía que había favorecido durante mucho tiempo las prácticas caciquiles de la compra de votos del pucherazo en los recuentos. El conjunto de la provincia de Huelva constituía por primera vez una circunscripción electoral.
Eran unas elecciones abiertas en las que se votaban a candidatos y el elector podría mezclarlos de listas diferentes. Y las elecciones reservaban un porcentaje (si bien muy exiguo) para las minorías. A la circunscripción de Huelva le correspondían siete candidatos, los electores votaban a un máximo de cinco, con lo que esa representación para las minorías quedaba reducida a dos candidatos. Naturalmente este sistema electoral tendía a la formación de Coaliciones electorales que salían ampliamente beneficiadas.
Las elecciones eran a dos vueltas. Quedaban definitivamente eliminados aquellos candidatos que no alcanzaban el 8% de los votos y para ser proclamado candidato en la primera vuelta era necesario que alguno superara el 40% de los votos válidos. Huelva fue una de las dieciséis circunscripciones que hubo de concurrir a la segunda vuelta en 1933 por no obtener ningún candidato ese mínimo del 40%. Y la primera vuelta supuso la eliminación de las candidaturas federal, comunista y radicalsocialista.
Por primera vez el Censo Electoral se ampliaba a los mayores de 23 años de ambos sexos.
Las elecciones generales a diputados de 1933.
La provincia de Huelva presentaba un censo de 189.629 electores, de los que 3.521 correspondían al municipio de Trigueros (1). El número total de habitantes de Trigueros era de 6.085 para 1930 y la evolución demográfica de este pueblo en relación a la de España, Andalucía y la Provincia de Huelva durante el primer tercio del siglo XX, puede apreciarse en el gráfico.
El crecimiento poblacional de Trigueros, consecuentemente se encuentra por debajo de la media nacional y andaluza para estos años, pero más por debajo aún del crecimiento de la media provincial. Sin perder población en valores absolutos debió conocer un importante éxodo hacia la capital. Este proceso de urbanización de la población sobrante del campo fue un fenómeno generalizado en Andalucía que se da con una particular intensidad en la provincia de Huelva. Así se explica, en contrapartida, el aumento poblacional de la Capital durante estos años (2).
El primer dato a considerar en cualquier análisis electoral, es el porcentaje de abstención. De los 3.525 habitantes de Trigueros con derecho a voto ejercen este derecho en 1933, 2344, lo que representa un porcentaje de participación del 66,7%, sensiblemente inferior al 68,30% del conjunto de la provincia en 1933.
RESULTADOS DE LA PRIMERA VUELTA EN TRIGUEROS
SOCIALISTAS (3) 32,41%
COALICION DERECHAS (Republicano Conservadores y CEDA) (4) 43,27%
RADICALES (5) 22,92%
Los federales apenas superan la treintena de votos, y los radical-socialistas y comunistas no obtienen ninguno. Considerando la opción radical como de centro, podemos afirmar que Trigueros vota en esta primera vuelta de las elecciones de 1933 mayoritariamente a la derecha y al centro. Los socialistas obtienen no obstante un importante porcentaje de votos. Estos resultados son bastante representativos del conjunto de la provincia y, con todas las salvedades, del conjunto de España. Los problemas económicos del primer bienio republicano hicieron descender el fervor popular con que se había inaugurado este sistema político en 1931. Trigueros, al igual que muchos núcleos rurales conoció la insatisfacción por la no solución del problema endémico del campo español. Baste para ello citar algunos de los conflictos campesinos de Trigueros, recogidos por la Prensa onubense. La falta de trabajo en el campo llevó en abril de 1932 al patrono de La Carrasquilla a denunciar a 12 obreros que se habían puesto a trabajar en dicha finca sin su permiso, en mayo de ese mismo año los obreros del campo plantearon una huelga ante la imposibilidad de concertar una base de trabajo con los patronos (6).
Esta tendencia al voto de derechas y de centro habría de matizarse ante la segunda vuelta.
RESULTADOS DE LA SEGUNDA VUELTA EN TRIGUEROS
SOCIALISTAS 43,77%
COALICION DE CENTRO DERECHA (Republicano Conservadores y Radicales) (7) 56,22%
Una vez más habrá que subrayar la similitud entre los resultados de Trigueros y los del conjunto de la provincia.
Inevitablemente tendremos que preguntarnos qué sucedió entre las dos vueltas para explicar ese cambio en las candidaturas.
Los resultados de la primera vuelta empujaron a los Republicanos Conservadores y a los Radicales a pactar una nueva Coalición, que se llama ahora de Centro-Derecha. Acción Popular (grupo de la Ceda) no participó de esta Coalición, su único candidato D. Manuel Sánchez-Dalp mantuvo su candidatura unipersonal. El efecto fue que los socialistas con menos votos consiguieron colocar a cuatro diputados en el Parlamento Nacional, mientras que la Coalición de Centro-Derecha, mayoritaria en votos sólo consiguió tres actas de Diputados. La división de la derecha y el elevado número de votos que obtuvieron los socialistas en los núcleos mineros, dieron la victoria a éstos. Es difícil explicar aquí la división de la derecha onubense que desde su origen vaticinaba esa pérdida de escaños. Apuntamos simplemente un importante porcentaje de responsabilidad a las disensiones entre los antiguos caciques de la Monarquía. Sánchez-Dalp, heredero del cacicato de Aracena mantenía su enfrentamiento con Burgos y Mazo, cacique de Moguer que apoyaba a la nueva Coalición de conservadores y radicales que había excluido a Sánchez-Dalp (8).
Las elecciones generales a diputados de 1935.
En Febrero de 1936, el electorado onubense habría de presentarse aún más polarizado, pero esta vez a favor de la izquierda. El gobierno conservador y la activa participación de los anarquistas inclinaron la balanza, esta vez sí en votos y en diputados, a favor del Frente Popular. Una vez más la derecha se presentaba desunida en Huelva y el viejo cacique Burgos y Mazo que representaba al Partido Agrario junto con Nicolás Vázquez de la Corte cosechó un estrepitoso fracaso, patético fin en las lides electorales para el político más brillante y de mayor proyección nacional que ha tenido esta provincia.
Esta vez no fue necesaria la segunda vuelta.
RESULTADOS DE 1936
| FRENTE POPULAR (9) | 43,05% |
| FRENTE CONTRAREVOLUCIONARIO (10) | 56,95% |
Trigueros si que vota esta vez en sentido opuesto al conjunto de la provincia pero en coherencia con las elecciones de 1933 (11). Al mantenerse la tendencia de voto en Trigueros, podemos desechar que en los resultados de 1933 pudiera haber influido la abstención anarquista.
En conclusión, Trigueros en los dos procesos analizados de la II República mantiene su tendencia de vota a la derecha, si queremos ser más precisos su inclinación mayoritaria es hacia el Centro-Derecha pero con un importante electorado de izquierdas.
La brevedad de este artículo deja necesariamente muchos matices en el tintero, valga esta colaboración como un primer análisis sobre el Trigueros republicano, con la esperanza de haber contribuido al estudio histórico de esta localidad.
Cristóbal García García*.Revista de S. Antonio Abad. Ayuntamiento de Trigueros. 1993
*Profesor de la Escuela Universitaria de Trabajo Social








